Curso de autodefensa intelectual
Escrito por fibercool | 27 Ago, 2008, 22:40
Es un libro que descubrí por casualidad, buscando Crítica de la razón cínica. Leí la sinopsis y me pareció interesante.
«Creo firmemente que los ciudadanos de las sociedades democráticas deberían hacer un curso de autodefensa intelectual para protegerse de la manipulación y el control, y sentar las bases para conseguir una democracia mejor.» Noam Chomsky
Se podría resumir en que el libro en si, es un ataque contra la falsamente/manipuladamente llamada "sociedad de la información", la manipulación del sistema educativo con la fabricación de estudiantes sin capacidad de pensar independientemente y sin espíritu crítico con la finalidad de convertirlos en trabajadores y consumidores felices, deseosos de trabajos seguros y fáciles.
Para ello el autor nos brinda ciertas herramientas, invita a desconfiar del lenguaje, que lleva su carga de connotaciones, imprecisiones, sin hablar de las mentiras y la manipulación. El arte de la manipulación del lenguaje y de los argumentos, que tiene lugar cada día en nuestro sistema de justicia, no data de ayer. El sofismo, este “razonamiento incorrecto por adelantado con la intención de engañar a su auditorio”, hizo su aparición en el siglo V a. c. en Sicilia. Y Baillargeon cita a Gorgias, este sofista que escribía en el Elogio de Helena, “[…] hay discursos que afligen, otros que animan a sus oyentes, y otros que, con la ayuda maligna de la persuasión, mantienen el alma en la dependencia de su droga y de su magia”. Las técnicas utilizadas para manipular el pensamiento por el discurso son diversas. La tentativa de desacreditar a alguien, al estilo de los abogados, para impedir que llegue su mensaje, es una. La utilización abusiva de la jerga, particularmente entre los catedráticos de universidad, es otra. Sobre el último punto, cita a Chomsky, a quien es muy próximo, y que no se anda con rodeos en su denuncia de los intelectualoides.
“Hay allí un desafío para los intelectuales. Se trata de tomar lo que es más bien simple y hacerlo pasar por muy complicado y muy profundo. Los grupos de intelectuales interactúan de esta forma. Se hablan entre ellos, y el resto del mundo les tiene admiración, les trata con respeto. Pero traduzca a un lenguaje sencillo lo que dicen y lo entenderá enseguida o de ninguna forma, o sea truismos, o sea absurdidades”, escribe. Así hay que quitar los complejos a la mayoría de la población que no frecuenta las universidades…
En segundo lugar Baillargeon propone un pequeño entrenamiento matemático, esta ciencia ingrata a muchos, que a falta de acercarse a ella, se exponen a las conclusiones a veces dudosas de los que piensan dominarla.
Pero también hay que desconfiar de sí mismo, y Baillargeon consagra un capítulo al replanteamiento de las percepciones individuales, a través de la memoria, por ejemplo. Finalmente, cree en la necesidad de los medios de comunicación, y propone para leerlos, tener en cuenta su corte y su pertenencia, su dependencia a la publicidad, su dependencia a ciertas fuentes oficiales, su anticomunismo de principio, y las críticas que los poderosos tienen según sus intereses.
"El verdadero pensador critico admite lo que pocos están dispuestos a admitir, a saber, que no deberíamos fiarnos de forma rutinaria de nuestras percepciones ni de nuestra memoria"
Finalmente expondré un ejemplo; Cuatro hombres visitan Australia por vez primera. Mientras viajan en tren, perciben el perfil de un cordero negro que está paciendo. El primer hombre concluye de ello que los corderos australianos son negros. El segundo asegura que todo lo que puede concluirse es que ciertos corderos australianos son negros. El tercero objeta que la única conclusión posible es que, en Australia, al menos un cordero es negro. El cuarto hombre concluye: existe en Australia al menos un cordero, uno de cuyos lados, por lo menos, es negro.
Como observador, veo un mundo lleno de primeras y segundas personas, conozco a varios terceros y puedo contar con los dedos de una mano los cuartos hombres que conozco. Creo que hay que luchar por un mundo de cuartos hombres, todo es mas divertido allí.
Autor: Normand Baillargeon
ISBN 978-84-8432-923-7