homo responsabilis

Escrito por fibercool, 27 de Abril del 2008, a las 11:44

La responsabilidad es esa cosa extraña que todos estamos orgullosos de exhibir, pero que en realidad no nos gusta tener. Buena prueba de ello es que cada vez somos más reacios a asumir las nuestras. En la sociedad en la que vivimos, cada día más, nos cuesta asumir las que nos tocan, porque nos guste o no, todos tenemos alguna.

Hablamos del libre mercado y del no intervencionismo, pero a la hora de la verdad siempre pedimos que papá Estado nos libere de nuestras cargas. Y lo peor de todo es que ya no son sólo cargas, sino que cada día más, demandamos que nos libere de tomar decisiones y como consecuencia de pensar (sí, de eso realmente agotador).

Como ejemplo citaré los antaño famosos números 906. En nuestra mano estaba el no llamar, el educar a nuestros hijos para que no hicieran cosas que no debían, pero era mucho más fácil pedir una regulación de estos números para que sólo se pudiera acceder a ellos tras solicitar el alta en el servicio. Está claro el porqué. Porque no requería absolutamente nada por nuestra parte. Ni tan siquiera la intención de no llamar.

Antiguamente (no hace tanto quizás) nos enseñaban que a los niños los educaban los padres y el colegio servía para adquirir conocimientos. Hoy en día, estamos demasiado ocupados en trabajar y pagar nuestras “necesidades” para poder tan siquiera vigilar que nuestros hijos cumplen con las escasas normas básicas que les damos. Estamos demasiado ocupados como para darles una buena educación y dejamos esto en manos de los maestros, sin darnos cuenta que ellos no disponen de la autoridad de un padre sobre su hijo, de tal forma que cada día, en más ocasiones no son capaces, no ya de imponerse sobre ellos, sino de exigirles un mínimo de respeto en el trato diario.

Podemos continuar con exclamaciones muy oidas del tipo “si el tabaco es tan malo, que lo prohiban” o “si la comida basura es tan mala, deberían prohibirla”. Estupendo. ¿Dónde deja todo esto a la persona y a su capacidad de elección? En mi humilde opinión, la sitúa en una posición de vergonzosa desidia.

Por estas cosas es por lo que me hace cada vez más gracia el debate que lleva varios días aquí abierto: ¿la culpa es de los bancos?, ¿la culpa de los hipotecados? Señores seamos adultos de una vez y asumamos nuestras responsabilidades. No me vale el decir que no sabía de economía cuando firmé. La mayoría ni tan siquiera se paró a pensar que estaba pidiendo muchos (muchísimos) millones de las antiguas pesetas a la mayor mafia que existe; a los que en vez de partir piernas a los morosos, les hacen del resto de su vida un infierno.

En el mismo tren están las promotoras, las cerámicas, las cementeras, las cadenas de electrodomésticos, etc. Tras años de ganancias exhorbitadas, ahora lloran pidiendo ayuda porque no pueden darle salida al stock almacenado. Hace tiempo, si montabas una empresa, debías ser avispado y saber verlas venir. Esos eran los buenos empresarios. Los que se hundían a la primera de cambio no lloraban; aprendían la lección y en ocasiones lo volvían a intentar. Ahora preferimos pedir ayuda. Para todo hay que pedir ayuda, ya que actuar es demasiado complicado y requiere PENSAR.

enmedio

Escrito por fibercool, 09 de Abril del 2008, a las 20:49

En esta megaurbe transformada en marca, todavía queda mas de un espacio (enmedio) donde poder hablar de puntos de golpeo difuminados por capital, de ese auge imparable de la individualidad, del olvido del colectivo, de nihilismo, de alineación, de puntos de no retorno, de precariedad laboral y en la vida misma o de productos químicos que nutren vidas para no ser vividas con la ilusión que somos mas libres que ninguna otra generación.

Nuestra actual sociedad se podía dividir en dos grandes grupos de edad: la gente que había conocido la clase trabajadora como sujeto político, protagonista de un proyecto de emancipación y transformación del mundo, y que había vivido en directo el hundimiento de ese proyecto, y por otro lado tenemos a la gente mas joven que no conoció aquella época. Pero tanto un grupo como otro parecían coincidir en la constatación de una ausencia, la ausencia de una instancia colectiva, de un Nosotros. Actualmente asistimos a una despolitización de nuestras vidas; nuestros malestares los vivimos en soledad y parece que la consigna que nos llega desde el Poder sea: “Conténtate con gestionar tu vida privada”. Todo comienza, pues, con gente que se resiste a esa consigna, que quiere politizar su malestar intentado reconstruir algún tipo de Nosotros. Vimos también diferentes experiencias, como Dinero Gratis, Yomango, V de vivienda, que apelaban a la politización de estos malestares, huyendo de un discurso y de un imaginario emancipatorio que ya resultan increíbles cuando no incomprensibles. Estas experiencias se inspiran mucho en el lenguaje de la publicidad, en la intervención artística y coinciden en cortocircuitar el sentido común antes que en proponer soluciones y transformaciones que, insisto, no se perciben como creíbles. También coinciden estas experiencias en la brevedad, aparecen de pronto, permiten manifestar una rabia, y desparecen.

A partir de aquí hemos asistido a un debate acerca de si es deseable y/o posible hacer permanentes estos breves destellos de rabia, de tratar de reconducir nuestros malestares hacia una dimensión política, de tratar de reconstruir un Nosotros mas allá de la privacidad de nuestras vidas. Veíamos la dificultad que encierra hacer esto. Porque hoy el capitalismo y la realidad son una misma cosa, hasta el punto de que resulta difícil poner rostro al enemigo sin caer en etiquetas estériles, y resulta difícil intervenir en esta realidad sin contribuir a su reproducción, hasta el punto de que se ve mas plausible intentar una interrupción de la realidad y del sentido común antes que contribuir, con nuestra creatividad, a alimentar esta maquina.

El reto, como siempre, se resume en una vieja pregunta: Que hacer?

hiperrealidades

Escrito por fibercool, 08 de Abril del 2008, a las 12:15

Entra basura 2.0 me encuentro perlas, como Alquimista digital, lo podría explicar con otras palabras y de otros modos, pero al final vendría a decir lo mismo;

Vivimos en un mundo artificial en el que se ha impuesto la prisa: ya no es sólo el “fast –food”, sino incluso las relaciones humanas, con los chats, o los “speed dating” que se han puesto de moda en EEUU, donde te dan solo 7 minutos para iniciar una relación (o no); incluso el conocimiento no puede escapar de esta plaga, con las librerías inundadas de manuales para obtener la Sabiduría en dos semanas.

Tanta prisa, en realidad, esconde un pánico, pánico a tener tiempo para estar con nosotros mismos, o con otra persona. Y ese pánico es el mismo que nos hace rehuir las responsabilidades y refugiarnos en un individualismo egoísta, mientras por otro lado evitamos el tener que enfrentarnos a las dificultades, a los problemas, al sufrimiento. Tampoco es que haya que ir en busca de problemas, o mortificarnos gratuitamente. Lo que no debemos es esconder la cabeza, y escapar continuamente, escapar hacia delante.

Lo que realmente nos ocurre es que estamos aburguesados (y hamburguesados): nos sentamos delante de una pantalla tragando todo lo que nos echan, dejando que nos muestren del mundo sólo esa parte que quieren que veamos, y que nosotros tomamos por realidad.

Nos hemos (y nos han) hamburguesado, nos matan nuestra natural rebeldía. Nuestra energía la empleamos en divertirnos (es decir, encerrarnos en una caja llena de luces y música atronadora, o pasar el rato bebiendo); en eso y en comprar cosas, rodearnos de cosas, y de ruido, con el móvil pegado a la oreja, cosas que nos impidan volvernos hacia dentro, hacia lo que realmente somos y lo que podamos llegar a ser, porque nos da miedo. Nos da miedo romper con los esquemas que nos imponen los que gobiernan la Caverna, que no siempre son los que salen por TV; y que intentan que no se les vaya la gente, que sigamos encadenados, mirando las sombras de la pared y discutiendo, protestando o aprobando, dócilmente, por todo lo que se nos proyecta. En vez de mirar atrás, buscar de dónde salen esas sombras. Mucha gente intuye que hay algo más, pero no se atreve a dar ese paso, les da vértigo, porque hay un vacío, porque no encuentran dónde agarrarse, algún asidero. Por lo tanto giran la cabeza y se conforman con lo que hay delante, y aunque sigan sintiendo ese vacío interior, prefieren llenarlo con múltiples cosas, que no les llenan en absoluto.

Pero quedan todavía un puñado de valientes capaces de enfrentar ese vacío; aún queda gente audaz que logra enfrentar el vértigo y vislumbrar apenas lo que hay detrás, intuyendo la salida, un puñado que no se cree las mentiras que les cuentan unos y otros, jóvenes, de todas las edades, jóvenes de espíritu, jóvenes audaces.

now 2008

Escrito por fibercool, 07 de Abril del 2008, a las 14:53

Este pasado fin de semana estuve por el CCCB donde se celebró el NOW 2008, es un proyecto focalizado en las transformaciones científicas, tecnológicas, artísticas, sociales y espirituales que están teniendo lugar en el inicio del siglo XXI.

NOW no responde a un formato específico, aunque puede manifestarse en varios géneros y formatos. Ha sido concebido como una plataforma de trabajo con varios objetivos en los ámbitos temáticos siguientes: Ciencia abierta, Ciberesfera, Factor eco, Arte ahora, Cultura emergente, Partícula Psi y Nuevo activismo.

   
Ciencia abierta: creación de un trabajo en común y de puentes de comunicación entre la ciencia y las humanidades


Ciberesfera: cómo las tecnologías “ciber” afectan ya a todos los ámbitos de la vida cotidiana



Factor Eco: necesidad de tener una visión sistémica, orgánica del Planeta para garantizar su supervivencia
   
Arte ahora: exploración del momento actual del Arte: cuáles son sus directrices, sus criterios de validación y el sentido de las nuevas prácticas
   
Partícula Psi: exploración de una nueva espiritualidad a partir de la crisis de las religiones tradicionales


Nuevo activismo: compromiso y militancia, funcionamiento en red, nuevas implicaciones sociales y ciudadanía global


Cultura emergente: análisis crítico y resituación de la cultura alternativa e independiente ante la transformación socio-cultural acelerada

A parte de esto, que seguramente tras leerlo suena a todo y nada, se pudieron ver y compartir algunas ideas interesantes, como el BCC (Banco Común de Conocimientos) o Richard Stallman en acción.

show must go on

Escrito por fibercool, 02 de Abril del 2008, a las 20:40

 “Menos mal que los ciudadanos no comprenden el funcionamiento de nuestro sistema bancario, porque si lo hicieran, me temo que habría una revolución no más tarde que mañana por la mañana.” Henry Ford

Y a ti, ¿hasta cuando te van a engañar? 

 

monos pseudoculturales

Escrito por fibercool, 01 de Abril del 2008, a las 22:28

Mentiras para sobrevivir. Hombres débiles y poco robustos a quienes les ha sido negado servirse, en la lucha por la existencia, de cuernos, o de la afilada dentadura del animal de rapiña. En los hombres alcanza su punto culminante este arte de fingir; aquí el engaño, la adulación, la mentira y el fraude, la murmuración, la farsa, el vivir del brillo ajeno, el enmascaramiento, el convencionalismo encubridor, la escenificación ante los demás y ante uno mismo, en una palabra, el revoloteo incesante alrededor de la llama de la vanidad es hasta tal punto regla y ley, que apenas hay nada tan inconcebible como el hecho de que haya podido surgir entre los hombres una inclinación sincera y pura hacia la verdad.
Mentiras imposibles y enormes. Hijas del demonio. Mentiras pequeñas, en dudoso equilíbrio, cortinas de humo y verdades a medias, con las que saltas al vacío. Hay otras, que te atropellan mientras sonríes, herméticas e indescifrables. También las hay que no te hacen daño, porque te dan igual. Imposibles de descubrir y desesperadas. A veces salen de golpe, y sin necesidad, son mentiras de amor. Otras que corren de boca en boca, y otras que parecen estar siempre quietas. Las mentiras que terminan siendo verdad, las que son mas convenientes. Un vaso medio vacío es un vaso medio lleno, pero una media mentira no es ni media verdad. Una mentira rota, en sus trozos está la verdad. Una mentira le pisa los talones a otra,es la mentira que cubre a la anterior, que cubre a la anterior, que cubre a la anterior.
La mujer que necesita de la mentira tanto como la puta del maquillaje. El hombre que conduce y miente camino a casa, pensando que debe proteger su hogar. El niño que esconde en sus mentiras el temor a los adultos. Todos ellos sumergidos en ilusiones y ensueños; su mirada se limita a deslizarse sobre la superficie de las cosas y percibe las formas, su sensación no conduce en ningún caso a la verdad, sino que se contenta con recibir estímulos, como si jugase a tantear el dorso de las cosas.