message in a bottle

Escrito por fibercool, 29 de Septiembre del 2007, a las 12:08

En el momento de su separación, era el grupo más popular y con más ventas del mundo. Más de 20 años después, para mi continuan siendo de lo mejor.

A diferencia de otros conciertos me quede inmovil cuando aparecieron en el escenario y empezó a sonar el Message in a bottle, con la piel de gallina durante toda la canción, era como estar viendo algo imposible, un torrente de recuerdos, y es que la música es eso entre otras cosas, recuerdos. Las notas de la peor canción del mundo pueden significar para alguien una tormenta de buenos o malos recuerdos.

Viendolos le entran ganas a uno de aprender música para poder valorar como se merecen a la mejor guitarra reggae-rock del pop, el mejor bateria punk de la historia y la voz más característica de los 80 para muchos.

Siguiente objetivo, la diva Madonna para su próximo Tour, ya que el amigo Kurt no creo que baje del cielo : ).

Bohr

Escrito por fibercool, 22 de Septiembre del 2007, a las 15:55

En homenaje a todos esos profesores que no enseñan (o enseñan a no pensar), especial recuerdo a mi profesor de física de 2º de BUP, al que después de contarme 0 algunos problemas con resultados correctos, le continue resolviendo los problemas como a mi me parecía, y DEBAJO, su versión, con flechas incluidas que descontaban nota, todo ello con amor : )

Sir Ernest Rutherford, presidente de la Sociedad Real Británica y Premio Nobel de Química en 1908, contaba la siguiente anécdota:

"Hace algún tiempo, recibí la llamada de un colega. Estaba a punto de poner un cero a un estudiante por la respuesta que había dado en un problema de física, pese a que este afirmaba con rotundidad que su respuesta era absolutamente acertada. Profesores y estudiantes acordaron pedir arbitraje de alguien imparcial y fui elegido yo. Leí la pregunta del examen: 'Demuestre como es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro'.

"El estudiante había respondido: 'lleve el barómetro a la azotea del edificio y átele una cuerda muy larga. Descuélguelo hasta la base del edificio, marque y mida. La longitud de la cuerda es igual a la longitud del edificio'.

"Realmente, el estudiante había planteado un serio problema con la resolución del ejercicio, porque había respondido a la pregunta correcta y completamente. Por otro lado, si se le concedía la máxima puntuación, podría alterar el promedio de su año de estudios, obtener una nota mas alta y así certificar su alto nivel en física; pero la respuesta no confirmaba que el estudiante tuviera ese nivel. Sugerí que se le diera al alumno otra oportunidad. Le concedí seis minutos para que me respondiera la misma pregunta pero esta vez con la advertencia de que en la respuesta debía demostrar sus conocimientos de física.

"Habían pasado cinco minutos y el estudiante no había escrito nada. Le pregunté si deseaba marcharse, pero me contestó que tenía muchas respuestas al problema. Su dificultad era elegir la mejor de todas. Me excusé por interrumpirle y le rogué que continuara. En el minuto que le quedaba escribió la siguiente respuesta: coja el barómetro y láncelo al suelo desde la azotea del edificio, calcule el tiempo de caída con un cronómetro. Después aplique la formula altura = 0,5 A por T2. Y así obtenemos la altura del edificio. En este punto le pregunté a mi colega si el estudiante se podía retirar. Le dio la nota más alta.

"Tras abandonar el despacho, me reencontré con el estudiante y le pedí que me contara sus otras respuestas a la pregunta. Bueno, respondió, hay muchas maneras, por ejemplo, coges el barómetro en un día soleado y mides la altura del barómetro y la longitud de su sombra. Si medimos a continuación la longitud de la sombra del edificio y aplicamos una simple proporción, obtendremos también la altura del edificio.

"Perfecto, le dije, ¿y de otra manera? Sí, contesto, este es un procedimiento muy básico: para medir un edificio, pero también sirve. En este método, coges el barómetro y te sitúas en las escaleras del edificio en la planta baja. Según subes las escaleras, vas marcando la altura del barómetro y cuentas el numero de marcas hasta la azotea. Multiplicas al final la altura del barómetro por el numero de marcas que has hecho y ya tienes la altura.

"Este es un método muy directo. Por supuesto, si lo que quiere es un procedimiento mas sofisticado, puede atar el barómetro a una cuerda y moverlo como si fuera un péndulo. Si calculamos que cuando el barómetro esta a la altura de la azotea la gravedad es cero y si tenemos en cuenta la medida de la aceleración de la gravedad al descender el barómetro en trayectoria circular al pasar por la per-pendicular del edificio, de la diferencia de estos valores, y aplicando una sencilla fórmula trigonométrica, podríamos calcular, sin duda, la altura del edificio. En este mismo estilo de sistema, atas el barómetro a una cuerda y lo descuelgas desde la azotea a la calle. Usándolo como un péndulo puedes calcular la altura midiendo su periodo de precisión. En fin, concluyó, existen otras muchas maneras. Probablemente, la mejor sea coger el barómetro y golpear con el la puerta de la casa del conserje. Cuando abra, decirle:

"-Señor conserje, aquí tengo un bonito barómetro. Si usted me dice la altura de este edificio, se lo regalo. En este momento de la conversación, le pregunté si no conocía la respuesta convencional al problema (la diferencia de presión marcada por un barómetro en dos lugares diferentes nos proporciona la diferencia de altura entre ambos lugares) dijo que la conocía, pero que durante sus estudios, sus profesores habían intentado enseñarle a pensar".

El estudiante se llamaba Niels Bohr, físico danés, premio Nobel de Física en 1922, más conocido por ser el primero en proponer el modelo de átomo con protones y neutrones y los electrones que lo rodeaban. Fue fundamentalmente un innovador de la teoría cuántica.

amor, dolor plano, olor crema aftersun

Escrito por fibercool, 12 de Septiembre del 2007, a las 00:36


Hueles de una manera diferente,
y amar es una forma de olor.
El cuerpo impone su presencia
de aroma que subleva esa selva,
ese bosque que somos.
Bosque químico incontrolable,
cuando un que especial desconocido aparece.
No te veo, no llego a tu contacto.
Llegan flores raras, deshechas, invisibles.
Certidumbre de ti en medio de la noche.
Mi sueño, tu sueño.
Una noche, una playa, dos almas gemelas.

Una profunda sonrisa dilatada en el borde de mi memoria.
La grandeza de esa sonrisa en directo,
sin mares por medio.
Tu enredado aroma entre crema y espalda algo tuyo esconde.

Me gusta cuando callas pues estas como ausente,
los silencios que hablan,
tus silencios que perforan oidos,
y me oyes desde lejos,
mi voz no te toca,
y parece que un beso te cerrara la boca,
claveles que en dos bocas se rompen
pero seria el contacto sin amor,
la pasión del roce sin verdad,
la mentira disfrazada de abrazo,
mereces algo mas, puro, mejor y infinito.
Enseñame a controlar el espacio,
y yo te enseñare a hacerlo con el tiempo.

Rastro exhalado, huella reconocible,
evanescente torre de olorosa verdad,
que tumba mentiras sin piedad.

Humano aroma de mujer junto al hombre.
Y un abrazo.
Porque dolor, olor y amar son lo mismo,
Olor a distancia,
dolor a tiempo,
Amor a tu olor.



Me gusta guardar los recuerdos en mi cabeza para que siempre vengan conmigo allá donde este, y nada ni nadie los borre, pero sobretodo para no volver a caer en los mismos errores, si hay algo que no soporto en la vida junto a las mentiras es la gente que cae y vuelve a caer en los errores del pasado, en otras palabras, la humanidad en general, pero aprecio mas a la gente que cae y rectifica que a los que nunca cayeron y no saben lo que es levantarse.

29 de Noviembre de 2002, fue el día que escribí mi última poesía, supongo que el recuerdo amargo junto con el sinónimo que existe en mi cabeza de poesía y lagrimas ha hecho que tengan que pasar casi 5 años hasta que pueda volver a escribir, o al menos empezar a hacerlo, hasta que las neuronas que conectan los sentimientos con las palabras vuelvan a la vida en mi cabeza.

10 de Septiembre de 2006, el día que corrieron más sentimientos por mis venas que glóbulos rojos. 10 años. El adiós a una vida. El principio del fin.

Todo principio tiene un fin, cierto, pero somos nosotros quien lo elegimos, faltan palabras para definir lo lamentable que es que una dosis de hormonas elija finales, al igual que lo elige en primates o protozoos. Señor Dawkins todo lo que dices es cierto, pero existe algo por encima de ese fin.

Gracias por hacerme sentir vivo de nuevo, gracias poesía, porque contigo hay gente que saber ver mares en un horizonte oscuro y sabe leer el verbo ser disfrazado de oler.

Es la gente que algún día sintieron de verdad, no otra.

xxxx5.